Test de inteligencia emocional
Saber qué sientes, gestionarlo y entender a los demás es tan importante como cualquier otra habilidad. Descubre cómo andas de inteligencia emocional con 10 situaciones del día a día.
10 preguntas · 4 min · Gratis y sin registro
Sobre este test
La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer lo que sientes, gestionarlo de forma útil y entender las emociones de las personas que te rodean. Se suele dividir en varias áreas: el autoconocimiento, la autorregulación, la empatía y las habilidades sociales. A diferencia de lo que mucha gente cree, no es un rasgo con el que se nace y ya está, sino un conjunto de habilidades que se pueden entrenar a cualquier edad.
En este test encontrarás situaciones muy cotidianas: un atasco cuando llegas tarde, un compañero que está de bajón, una discusión con alguien cercano o un mensaje que te sienta mal. Elige la opción que más se parezca a lo que harías de verdad, no a lo que crees que deberías hacer. Cuanto más sincero seas, más útil te será el test.
Ten presente que es un test orientativo y de entretenimiento, pensado para que reflexiones sobre tu forma de gestionar las emociones; no es una prueba psicológica validada. Si quieres mejorar, unos buenos primeros pasos son ponerle nombre a lo que sientes, darte unos segundos antes de reaccionar en caliente y practicar la escucha sin interrumpir. Son gestos pequeños que, con el tiempo, cambian mucho la forma en que te relacionas.
Posibles resultados
Preguntas frecuentes
¿Qué mide este test de inteligencia emocional?
Plantea situaciones relacionadas con cuatro áreas, que son el autoconocimiento, la autorregulación, la empatía y las habilidades sociales, para darte una idea general de cómo gestionas tus emociones y tus relaciones.
¿Se puede mejorar la inteligencia emocional?
Sí. Se trata de habilidades que se entrenan con la práctica, como identificar lo que sientes, pararte antes de reaccionar o escuchar de verdad a los demás.
¿Es lo mismo inteligencia emocional que ser muy sensible?
No exactamente. Puedes sentir las cosas con mucha intensidad y aun así tener dificultades para gestionarlas. La inteligencia emocional tiene más que ver con entender y manejar las emociones que con la intensidad con la que las vives.